¿Qué es el acero galvanizado? ¿En qué consiste?

26 Noviembre, 2020

El acero galvanizado está presente en nuestro día a día, muchas tras los muros, en elementos de construcción o en tuberías. Pero también a la vista, en elementos que van desde mobiliario, hasta alambres entre otros muchos. En este post hablamos sobre la definición de acero galvanizado y en qué consiste este proceso que lo convierte en más resistente a la corrosión y más duradero.

¿Qué es el acero galvanizado?

El acero galvanizado es un elemento de acero recubierto por varias capas de zinc mediante un proceso que ayuda a proteger la pieza de la oxidación.

Debido a sus propiedades, el acero galvanizado se utiliza desde los alambres y cables, hasta la construcción de mobiliario resistente como las estanterías metálicas. En nuestro día a día lo encontramos en las tuberías, láminas, tornillos, tuercas, barandillas o incluso en los elementos de señalización. También es muy utilizado en el sector de la construcción, ferroviario, industria, telecomunicaciones o tendidos eléctricos.

¿Qué es el galvanizado?

El galvanizado es un proceso que consiste en recubrir el acero y el hierro por una capa de zinc que lo protege de la corrosión atmosférica.

El galvanizado (o galvanización) debe su nombre al físico y médico italiano Luigi Galvani, quien comprobó con sus experimentos que un metal puede recubrirse con otro, siempre y cuando sea el metal de carga mayor el que se deposite sobre el de carga menor.  Este descubrimiento dio paso más tarde al proceso de galvanizado, proceso electroquímico que permite cubrir un metal con otro mediante diferentes procesos.

¿Cómo se hace el proceso de galvanizado?

La galvanización consiste en otorgar una protección superficial de zinc al acero o a otra superficie metálica.

El proceso de galvanizado más popular es la galvanización en caliente, también conocida como baño, porque consiste en la inmersión del acero en un baño de zinc fundido a unos 450ºC. Durante esta inmersión se produce una reacción de difusión entre el zinc y el acero, formando diferentes capas de aleación, que quedan cubiertas por una capa externa de zinc.

El conocido como “galvanizado en frío” consiste en dar a la pieza de acero una capa de pinturas ricas en zinc mediante pistolas y brochas. Su resultado no es tan duradero como el proceso en caliente.

Ventajas del acero galvanizado

1.    Resistencia a la corrosión

Como hemos visto, durante el proceso de galvanizado se forman capas de aleación que constituyen una barrera impermeable entre el sustrato de acero y la corrosión que se produce en la atmósfera. Esta protección evita que la humedad y los cloruros y sulfuros perjudiquen al acero.

2.    Durabilidad

El proceso de corrosión del zinc es mucho más lento que el del acero, y eso confiere al acero galvanizado una gran ventaja. Como cita la Asociación Técnica Española de Galvanización, en función del espesor del recubrimiento y de la cantidad de elementos corrosivos en la atmósfera puede durar:

  • 100-150 años: en entornos rurales.
  • 50-100 años: en entornos industriales y costa.
  • 25 años: en entornos muy corrosivos.

3.    Sin mantenimiento

La enorme vida útil de acero galvanizado sin mantenimiento hace que esta opción tenga un interesante coste-beneficio. Su coste inicial no es mucho mayor que el de la pintura y, sin embargo, no requerirá de mantenimiento. En cualquier caso, utilizar la galvanización y la pintura es una idea excelente para aumentar todavía más la durabilidad del acero galvanizado.

4.    Manejable

Finalmente, entre las muchas ventajas del acero galvanizado destaca su flexibilidad: puede ser soldado, atornillado, pintado y combinado con todo tipo de piezas.

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