Cómo conseguir un sistema de almacenaje económico y sencillo

Sistemas de almacenaje

¿Cómo puedo conseguir un sistema de almacenaje sencillo y a la vez económico? En la gestión de un almacén, bien sea comercial o industrial, esta pregunta es obligada. Pero no existe una respuesta única ya que en cada espacio hay que tener en cuenta factores específicos como el espacio del que se dispone, los flujos de entrada y de salida del almacén, la maquinaria que se utiliza, el peso de la mercancía o la preparación de los pedidos. Y, por supuesto, la demanda de nuestro producto, que condicionará el volumen de stock.

Con el objetivo de conseguir un sistema de almacenaje simple, desde Ractem hemos preparado esta pequeña guía con algunos de los métodos más usuales y unas pautas finales para que tu forma de almacenar se adapte a tu producto y a tu presupuesto.

Tipos de sistemas de almacenaje

Existen algunos sistemas de almacenaje distintos que nos pueden ayudar en la organización de la mercancía. De todas formas, la combinación de distintas soluciones es un recurso muy frecuente en las instalaciones grandes, donde se opera con una amplia variedad de productos. Estos son los tipos de sistemas más comunes:

  • Ordenado

Cada producto tiene asignado un único lugar, fijo y predeterminado, por lo que es fácil controlar el stock.

  • Desordenado o “hueco libre”

En este método se asigna un lugar a la mercancía conforme va llegando al almacén, siguiendo unos criterios básicos de zona, tamaño o proximidad a la salida. A pesar de su nombre, este tipo de sistema “desordenado” suele estar controlado mediante el inventario y las referencias.

  • En bloque

Las mercancías se apilan en bloque por orden de llegada para obtener una mayor optimización de la superficie. También llamado almacenamiento compacto, este sistema se utiliza principalmente en un método con pallets y suele organizarse con referencias.

  • Según el flujo de entrada y salida

El sistema de almacenaje según el flujo de entrada y salida se divide en dos tipos. En primer lugar, el First in- First out, que responde a la lógica de que el artículo que entra primero saldrá también el primero. Un sistema muy utilizado en productos perecederos. En segundo lugar está el Last in- Last out, por el cual el artículo que entra el último es el que sale primero.

Escoge el mejor sistema de apoyo para la mercancía

La paletización con acceso directo o el almacenamiento de altura puede ser una buena solución para las empresas que tienen un volumen muy grande de stock. Pero si lo que estás buscando es disponer de tu mercancía de una forma sencilla y ordenada las estanterías metálicas pueden ser la solución perfecta para el almacenaje.

Y es que, estas versátiles plataformas de apoyo son capaces de soportar hasta 1000 kg de peso por balda. Antes de decantarte por el tipo de estantería apropiado para tu negocio es aconsejable estudiar bien las opciones que mejor se adaptan al tipo de producto y al espacio del que dispones. Desde la estantería de ángulo granulado a las estanterías Picking para grandes cargas, este método es uno de los más populares a la hora de almacenar mercancía ya que es práctico y económico.

Usa pasillos para organizar tus estanterías

En el almacenaje también hay que tener en cuenta si la manipulación y la operativa requieren un sistema con o sin pasillos. La opción más común es contar con pasillos dado que en la mayoría de almacenes se necesita un alto grado de accesibilidad al producto, es decir, poder acceder a él de forma directa. A la hora de organizar el espacio habrá que pensar en dejar una anchura suficiente si se va a utilizar maquinaria en el interior.

Y, por supuesto, en el momento de escoger el sistema de almacenaje adecuado es una buena idea dejarse asesorar por las empresas expertas en el sector del almacenamiento como Ractem, especialista en estanterías y equipamiento.