¿Qué es un almacén autoportante?

Estanterías

Un almacén autoportante es un sistema de almacenaje de gran altura en el cual las estanterías soportan, además de la carga de la mercancía, la de las cubiertas y los laterales del almacén, formando un conjunto compacto.

En un almacén autoportante las propias estanterías constituyen la estructura resistente del edificio del almacén.

Esta macroestructura de estanterías metálicas tiene como principal beneficio el aprovechamiento máximo del espacio disponible en altura (pueden llegar hasta 40 metros). Además de este hecho, muchas empresas optan por esta solución, ya que evita la obra civil que supone la construcción de una nave convencional. La razón es que son las propias estanterías las que sostienen el edificio (sin necesidad de vigas ni otros elementos de construcción convencionales).

En cualquier caso, esto no evita que los almacenes autoportantes estén sometidos a estándares de seguridad y calidad propios de las estructuras de acero y aluminio.

Y, por ello, es necesario realizar un estudio previo de la ubicación de instalación para tener en cuenta factores externos como el viento, la nieve, la lluvia o los riesgos sísmicos.

Por este motivo y por su envergadura, cuando hablamos de almacenes autoportantes nos referimos muchas veces a “verdaderas obras de ingeniería”. Y no es para menos. Un almacén autoportante puede llegar a almacenar hasta 15.000 palets, alcanzar alturas de hasta 40 metros y demorar en su construcción meses.

Ventajas de los almacenes autoportantes

¿Cuáles son las ventajas de decantarse por esta estructura autoportante? Este tipo de sistema de almacenaje se escoge por:

  • Aprovechamiento del espacio en altura: ideal cuando no se dispone de mucha superficie de almacenaje, pero es necesario guardar mucha mercancía.
  • Sistema convencional o automático: para manipular la mercancía es posible utilizar tanto sistemas convencionales (carretillas manuales) como sistemas automatizadas (los escogidos en la mayoría de los casos).
  • Configuración de las estanterías: en general es posible configurar las estanterías para adaptarlas a la mercancía que se va a guardar en altura o anchura. También en la capacidad de carga por balda.
  • Instalación rápida: es una solución para aquellas empresas que necesitan instalarse rápidamente en una ubicación, puesto que no requiere de tanto tiempo de montaje como el que supone la construcción de una nave convencional.
  • Coste menor: el almacén autoportante es una estructura prediseñada y no supone un coste tan elevado como la construcción y el equipamiento de una nave industrial al uso.
  • Apto para trabajos en frío: la mayoría de las estanterías para almacén autoportante suelen estar adaptadas para la resistencia al frío, por lo que se pueden utilizar también en grandes cámaras frigoríficas.

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Alternativas al almacén autoportante

Si bien es cierto que un almacén autoportante presenta muchas ventajas, esta no es, ni mucho menos, la solución mayoritaria. De hecho, suele estar restringido a situaciones en las que se necesita una solución rápida y segura para almacenar grandes cantidades de mercancía.

Cuando no existe tal necesidad, se suele optar por las estanterías metálicas, con diferentes opciones para almacenes como la Picking o la GalvaPro.

Finalmente, la paletización es la opción más popular cuando es necesario guardar una cantidad importante de mercancía en palets.

Por ello, es muy importante estudiar el volumen y tipo de mercancía previsto antes de tomar una decisión. Si necesitas ayuda para encontrar el sistema de almacenaje adecuado, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo para que pueda ayudarte.