Planificar rutas de transporte

Camiones

Una buena planificación en las rutas de transporte es una de las claves para la logística eficaz de una compañía. Durante un viaje, bien sea de corta o larga distancia, pueden surgir muchos imprevistos que no se pueden controlar. Pero una gran parte de los factores se puede organizar de antemano mediante una ruta de transporte planificada.

La organización ideal comienza de partida en el almacén, donde el stock aguarda en estanterías de paletización o en estanterías metálicas para ser distribuido. El proceso de carga será lo primero en planificarse, teniendo en cuenta que los artículos que se entreguen al final de la ruta se encuentren al final del vehículo y los que lo hagan al principio en la parte más exterior del camión o furgoneta.

Una vez cargada la mercancía comienza la ruta de transporte, que podemos categorizar en dos tipos: distribución capilar y de larga distancia.

Distribución capilar y de larga distancia

La distribución capilar es la fase final en la que la mercancía llega a su destino, por ejemplo, un supermercado o tienda, o bien la entrega de paquetes en domicilios. Aquí se incluye igualmente la denominada logística inversa, es decir, las devoluciones. Para este tipo de transporte, que se lleva a cabo generalmente en los cascos urbanos, que incluyen grandes ciudades, hay que tener muy en cuenta las dimensiones del vehículo escogido.

En los transportes de larga distancia, sin embargo, se suele realizar una sola entrega, con camiones y pueden ser nacionales e internacionales.

Qué tener en cuenta en una ruta de transporte

Tanto en las rutas de distribución capilar como en las largas distancias existen una serie de factores comunes a tener en cuenta a la hora de programar:

Información sobre el destino

La información actualizada de cada una de las paradas de carga y descarga o destino final de la mercancía es crucial. A mayor información y planificación mediante una hoja de ruta, menos posibilidades de que haya imprevistos durante el transporte. Para mayor prudencia, hay que tener en cuenta que es posible que se produzcan retornos de mercancías que no es aceptada por el destinatario.

Conductores

Los recursos humanos son el factor más importante a tener en cuenta a la hora de organizar una ruta de transporte. En la ruta hay que programar los tiempos de conducción y de descanso de los transportistas, que en la práctica se miden con el tacógrafo. También hay que prever que el conductor disponga del carnet adecuado o de las autorizaciones pertinentes, por ejemplo, para transportar mercancías peligrosas si se diera el caso.

Tipo de vehículos

¿Qué tipo de vehículo escoger? En el transporte de mercancías los más habituales son las furgonetas (generalmente para la distribución capilar) y los camiones (rígidos, articulares o tráiler). Además de sus dimensiones habrá que tener en cuenta su Masa Máxima Autorizada (MMA). Por último, la empresa debe tomar la decisión de si disponer de flota propia o bien externa. Hay que conocer bien la ruta para escoger un vehículo u otro, por ejemplo, a la hora de atravesar rutas de alta montaña o de adentrarse en la ciudad.

Cálculo del tiempo

Una buena planificación de la ruta incluye el cálculo realista del tiempo. En esta ecuación debemos incluir los descansos del conductor, el tiempo de conducción de un punto a otro y también el de carga y descarga en el caso de que se produjeran varias paradas.

Costes

Cálculo previo de los costes de personal, vehículo, combustible, autopistas, aranceles, coste de desviaciones…

Factores externos

Por último, no hay que olvidar que no todo depende de los factores internos de la propia compañía de transporte. Como factores externos tenemos que tener en cuenta:

  • Autopistas, autovías y carreteras: sus características y estado determinarán los tiempos e incluso el tipo de vehículo elegido para transitarlas.
  • Obras y carreteras cortadas: para tenerlas en cuenta y evitarlas es necesario actualizar la ruta.
  • Condiciones meteorológicas
  • Legislación: además de los reglamentos para los tiempos de conducción y descanso, pueden existir restricciones o condiciones especiales dependiendo del tipo de mercancías transportadas. En los viajes internacionales de larga distancia conocer este tipo de información es crucial para no tener ningún percance durante el viaje.